Más moral y menos leyes
El movimiento anarquista, con su ideal de autarquía y ausencia de leyes, nunca logró un éxito duradero porque chocaba con la naturaleza humana. Esta tensión refleja un debate fundamental sobre si la naturaleza humana es inmutable o puede transformarse, un dilema que ha marcado la historia política y social, desde Platón y Aristóteles hasta las ideologías contemporáneas como el capitalismo y el comunismo. A partir de mi experiencia, he aprendido que, más allá del sistema político, lo que realmente importa son los valores morales y la coherencia individual para construir una sociedad mejor en medio de nuestras imperfecciones humanas.
